¿Hipoteca a tipo fijo o variable?:

Guía para resolver todas tus dudas

 ¿Interés fijo o variable?  Esa es la gran pregunta que le surge a quien va a firmar un préstamo hipotecario  con el banco. Una vez que hemos encontrado nuestra casa deseada, viene la hora  de decidir si se elige un préstamo en el que siempre se va a pagar lo mismo, aunque el interés en principio sea más elevado, o uno de entrada más barato pero sujeto a las variaciones  del euríbor a un año, referencia más usada por los bancos en las hipotecas a tipo variable.

 Actualmente vivimos en un momento en que los tipos, y en especial el euríbor, han tocado fondo y ya no queda sino aguardar a que suban. La opción de contratar un préstamo hipotecario  a tipo fijo gana atractivo, pero debemos tener en cuenta que las entidades bancarias ofertan sus hipotecas a un tipo fijo que por regla general suele ser superior al tipo para hipotecas variables. De este modo, aunque tengamos la seguridad de saber qué cuota pagar el resto del préstamo, deberán pasar unos años para que efectivamente además de seguridad, nuestra hipoteca  a tipo fijo suponga un ahorro.

 Pero la contratación de un préstamo  hipotecario a tipo fijo plantea también numerosas preguntas. De entrada, es más cara que la variable, puesto que el tipo fijo aplicado es siempre superior al variable. Entonces surgen las siguientes dudas. ¿Cuándo van a subir los tipos de interés? ¿Qué nivel tiene que alcanzar el euríbor para que compense en el tiempo una hipoteca fija frente a la variable? ¿Es realmente más ventajosa la hipoteca fija?

hipoteca a tipo fijo o variable

 Para que la hipoteca fija sea más rentable, el euríbor debe situarse sobre el 2% de forma sostenida. Y esto, según todas las previsiones económicas, no va  a suceder a corto plazo. Para quien contratara una hipoteca fija en enero de 2016, esas desventajas ya son ostensibles. Quien firmara en enero de 2016 una hipoteca media  (por 132.000 euros a 22 años, según los datos del INE de ese mes)  a un interés fijo del 3,2%, el interés medio del momento, ha pagado 3.387 euros más hasta diciembre de 2017 frente a quien contratara en esa fecha una hipoteca variable a euríbor+1%. Si se toma como referencia las hipotecas fijas más competitivas entonces, al 2,8%, el pago en cuotas en esos dos años supera en 2.743,32 euros a la variable. Las diferencias pueden agravarse sin embargo a la vista de la evolución del euríbor en el medio plazo. Si el euríbor a un año se coloca en el 0,7% en 2022, quien contratara la hipoteca fija al 3,2% habrá pagado en los primeros siete años del crédito 14.583 euros más que el cliente de la variable.

 Para quien vaya hipotecarse ahora, la contratación de la hipoteca fija puede resultar en principio más atractiva. La hipoteca a tipo variable se ha perdido los dos últimos años de descenso del euríbor. Sin embargo, el recorrido alcista que le espera ahora al euríbor también dejará margen para futuras bajadas en un plazo de 20 años o más, lo que la colocaría de nuevo en una posición de ventaja sobre la hipoteca fija.

que tipo de hipoteca elegir fijo o variable

 Queda pues sopesar todos estos datos a la hora de contratar una hipoteca a tipo fijo o variable. La estimación de cuánto subirá el euríbor es clave por tanto para resolver este dilema. La idea de pagar siempre lo mismo, sin ningún sobresalto, es muy poderosa. El cliente deberá sin embargo sopesar otros factores, como el pago total de intereses o el ritmo al que amortizará capital, al tomar su decisión, puesto que en las hipotecas a tipo variable, el capital se amortiza mucho más rápido en los primero años del préstamo que en las hipotecas a tipo fijo.